martes, 22 de septiembre de 2015

Ahora mismo hace 22 años mi madre estaba pasando una noche peculiar donde las haya con contracciones y demás historias preparto. Supongo que nací algo "tocapelotas" y aguafiestas ya que no la dejé descansar mucho hasta la mañana siguiente. Por suerte no hubo problema y llegué puntual al desayuno. Supongo que después de 22 años lo primero que debo agradecer es el simple y complejo hecho de nacer y vivir a la persona que me engendró y dio a luz. Gracias maH.
Una vez viva tocaba vivir y viví como el libro de historia de decía, de forma cronológica. Miento, mi vida no empezó teniendo un principio que se desarrollaba hasta un supuesto fin. Había un tiempo paralelo que lo vivía " a mi manera" sin principio ni fin, sin antes ni después: como un continuo presente que nunca acaba. Supongo que todos hemos sido niños alguna vez. Sin embargo, un mundo así suele dejar cicatrices visibles y un tanto irreparables en algunas ocasiones. Por lo que no quedó más remedio que empezar a poner fin a las cosas y dar inicio a otras. Y así fue, es y espero que siga siendo. Para ello el papel de las personas ha sido fundamental para curar esas heridas y para cometerlas también, paradójicamente. Eso de algún modo te hace más fuerte, tus rodillas se hacen duras contra el rozamiento del suelo y comienzas a darte cuenta que la gravedad es demasiado fuerte como librarte de ella y que tarde o temprano caerás y que la mejor manera de hacerlo es perdiendo el miedo. Pocos consejos puedo dar todavía pero si de alguno se tratase supongo que sería...: No tengas miedo a caer, a golpear la pelota a recibirla a bloquearla a disfrutarla porque en el juego que es la vida también unas veces se gana y otras se pierde, pero las partidas siempre vienen y van y nunca se acaban si quieres jugarlas. Y a mis 22 años aún quedan muchas partidas por jugar en este juego

lunes, 9 de marzo de 2015

2:04

Tengo tanto que contar que quizás
 en una carilla de esta hoja 
no lo pueda contar.

tengo tanto que contar que no solo son relatos 
sino también sentimientos 
que expresar

en definitivas, tengo tanto que contar
 que se resumen en 21 un años
 y ni uno más

no solo he experimentado, no solo he vivido y crecido
también he sufrido, me he estancado, he llorado
y la cabeza por tiempo no he levantado

Miles de dudas siempre me han rodeado
miles de preguntas que respuestas no han hallado 
han buscado repuesta en el camino andado

Vivir preguntándose por qué la respuesta no se ha todavía encontrado
es vivir buscando la respuesta a la pregunta que todavía no se ha  elaborado


lunes, 12 de enero de 2015

CHiLD

Cambios que han surgido con el  tiempo en mi persona
Cambios que experimentamos sin quererlo
siendo inevitable tal proceso.

Y en esos cambios te pierdo...
En esos cambios dónde tu has sido el motivo por el cual surgieron.

Ya soy tu princesa destrozada; la heroína que tanto buscabas.
Esa chica dura que no te resulta tan pesada porque la pobre solo estaba enamorada.
Enamorada de corazón y no de pensamiento.


Ahora te quiero con pena, con dolor, con orgullo, 
mirada perdida y terriblemente dolida...
¿Quien querrá este corazón destrozado que a sí mismo
 no puede ser reparado?

Amor, ¿por que a mi puerta de este modo te has presentado?
¿Por qué te tuve que conocer?
 ¿Por qué te he degustado y con sabor tan amargo me has dejado?

Si no estás a mi alrededor no permitas estar en mi pensamiento y corazón